martes, 7 de noviembre de 2017

Rutina

En el submundo de las emociones me rebelé al encierro
en el que cae el alma,
ese
el que da al oscuro invierno del olvido
(cuando no hay tu)
(ni hay yo)
y la cama nos pregunta donde fuimos
dónde dejamos el quiero de tus manos
y la absurda pertenencia de las mías.
No es histeria decir que nos perdimos
en la rutina idiota de los días,
en el aburrimiento sutil de no besarnos
en los rincones escondidos de la vida,
es lamento hipócrita lo nuestro
sabiendo que abortamos las pasiones
ese día olvidado que dijimos
vivamos en bis sin letanía
pero abandonando el quiero y el pretendo
tras la cortina recatada del recuerdo.
dejando crecer las ironías.

Día 1

No es la lejanía física la que duele ¿entiendes de magnitudes supongo? Pero hay medidas que se sobredimensionan dependiendo de quienes sean los protagonistas de cada historia. En este caso la lupa soy yo… una lupa inversa, esa que aleja la imagen cuando todo está tan cerca que puedes tocarlo, pero al mismo tiempo existe una pared invisible que no hace otra cosa que engrosarse y restregar en la cara que esa realidad del otro lado no es tuya.
El primer día de una dieta siempre es el más fácil, está el entusiasmo de la automotivación de “poder llegar”, de que la meta está a la vuelta dela esquina si hay voluntad… pero el después es más bravo así que debo respirar hondo en este “mi primer día” y entender que por delante estará la melancolía de la pérdida, el deseo de volver atrás, las excusas para seguir el mismo camino… el dolor. Sin embargo debo recordar algo: nos construimos, y al mismo tiempo somos capaces de destruirnos, la ironía más grande es darse cuenta que en pos del amor que debería ser edificante, hay un cimiento tan podrido que nos empuja a demolernos.

La única dirección es definitivamente hacia adelante, otros rumbos no harían otra cosa que realimentar el dolor. 

miércoles, 23 de agosto de 2017

Ni ser ni estar

Idas y venidas en caminos alternos
porque bien sabemos
que somos y tenemos complejos
y nos reinventamos
y nos volvemos invisibles y perdemos
y volvemos como Fénix disfrazados
y miramos alrededor: a la manada…
Para descubrir la misma soledad de siempre
aunque sea multitud lo que hoy engaña.
No es la fe lo que se pierde en el vamos,
ni en amor en la típica rutina…
es el alma
(la esencia disociada que resbala)
en la pendiente donde la realidad
no hace más que subdividirse en mil etapas.
 


martes, 15 de agosto de 2017

Callar

Las miradas son unidireccionales.
Egoístas y subidas al parapeto del “yo”,
Son constructores perfectos de perfectos suicidas
(no de vidas… de ganas)
de sonrisas de libertad
de otras formas de sobrevivir que el instinto crea
de cosas olvidadas y aprendidas a fuerza de vida
de ti y de mí en un paréntesis roto
porque los idiomas son tan distintos
como el modo abstracto de entenderlos.
Debo callar mi voz y mis dedos
(lo entendí hoy)
Y debería decir adiós a lo que soy
en pos de seguir viviendo…
lo malo, es que en definitiva…
no sé si quiero .

domingo, 13 de agosto de 2017

Encrucijada


El camino tiene tantas vías alternas
que es fácil perder la vista más allá del horizonte,
y cuando el alma, el corazón y la cabeza
se giran a distintas direcciones
todo se manchita en complicado,
en el tira y afloje de los miedos, las ganas y los debos.
¿quién pudiera dejarme sin conciencia un solo día?
para disfrutar del instinto subido a mi primaria forma de existir
mientras me abandono a la imaginación soberbia
y a los sueños locos
desdeñando la esquemática manera
de que todo se ciña  a la coherencia.

Quiero que sepas, camino, que te observo;
te pienso en mis fibras más letales
te  camino imaginario en la lejanía
mientras mis pasos van en contrario,
debo dejar aquí confeso
mi deseo real
(el que me agobia)
el que me grita que debo seguir tu senda
(y el que acallo)
a neuronazos limpios, tajantes y obligatorios
porque no nací para seguir sueños
a pesar de revelarme a mis verdades,
porque no crecí sin vivir incendios
a pesar de ser huracán y desconcierto;
porque estoy
sin estar
y sin seguir siendo
y ese es el destino que se espera

que siga en vez de la inconciencia.

viernes, 21 de julio de 2017

Escribir







Esas preguntas existenciales
son peros ambivalentes de mas y menos,
de pasados y futuros que se mezclan,
de migajas escondidas bajo alfombras
cuando decidimos cerrar los ojos a la histeria.

La realidad es sin embargo un juego de palabras
(donde adivinamos serios jugando al ahorcado)
dejando abandonados los peros (y los quieros)
mientras algunos mienten sonrisas en las redes sociales
acobardados de los filtros que se comen las palabras…
y ahí estoy: jugando a medias
en el lugar donde escribir es el lenguaje de mis señas
donde digo demasiado entre las líneas complejas,
donde las frases cubren de cafeína mis ideas
donde el camino invisible se estrella sin conciencia…
ahí estoy: mirando los sueños escondidos
subidos a las letras que sostengo
a pesar de mis dedos desarmados.

                              Rocío Anahí 21/07/17

viernes, 2 de junio de 2017

Perder

Necesito fijar puntos suspensivos,
olvidarme de los tiempos y los espacios para no gritar,
para dejar en stand by los amores paridos y perdidos
(aunque duela)
(aunque los peros se tropiecen con las ganas)
(aunque todo se diluya en los motivos nunca hablados)
Aunque  aquí el dolor siga circulando como ríos
en una superficie demasiado extensa y demasiado seca…
y demasiado mía…
anulando una sonrisa que tiene amnesia de su nombre
porque se perdió en el tiempo,
asesinada por un monstruo llamado diplomacia
después de malgastar sus fuerzas mordida por la astucia.
Necesito invalidar los modos de perderme,
porque perderme es dejar morir más sueños,
y mis vidas no pueden tenerse de infinitas.
Y entonces pienso…
que antes de seguir sobreviviendo
es hora de pactar puntos finales

dejando que me alcancen los inviernos.

lunes, 20 de marzo de 2017

Ecos

Esas preguntas que rozan lo existenciales
son pesos ambivalentes de más y menos,
de pasados y futuros que se mezclan,
de migajas escondidas bajo alfombras
cuando cerramos los ojos a la histeria.
Y es la realidad un juego de palabras
donde a escondidas jugamos al ahorcado
mientras sonreímos a las redes sociales
poniendo más de un filtro a las palabras:
ESPERAR
JUGAR A MEDIAS
Volver a atropellar el muro frio
y escribir siempre
derramando pensamientos inconexos
(para el mundo) (para el todo)
bocetando
la propia estatua inamovible

jueves, 9 de marzo de 2017

Conciencia

Sigo buscando verbos que expliquen sentimientos
pero perdí los mapas
y la conexión on line no alcanza,
así que cree neologismos estereotipados
donde los gataflorismos le ganan
a mi cordura sin mañas,
dejando al azar el tiempo
donde los polos se invierten
y creo en lo malo emigrando a bueno
y en los puntos suspensivos que me dejan en veremos.

lunes, 2 de enero de 2017

Espacios

Hay un mundo frases repetidas
que se multiplican prostituidas
en miles de muros de otros
(esos otros que no piensan por si mismos).
Tú sin embargo, moriste en mi,
lo hiciste sin sacar el cuerpo de mi vientre falso
y no pude hacer otra cosa que callarme
la verdad que me traías.
Moriste en mi,
atiborrada de rabia y de circunstancias torpes
donde ni tú ni yo supimos qué camino seguir
porque eras una frase y yo una marioneta
(y todos sabemos que los híbridos no existen)
Todos sabemos que el derecho de piso se devora
la inocencia hecha un ovillo entre las sombras,
mientras deja crecer la mascarada
de una pálida resignación sumisa
/que hoy acepta/
/sin una sola lágrima/
que la equidad no existe y el amor es una trampa,
que ser jamás podrá significar estar,
que el vínculo no existe por encima del yo en masa
y que vivimos sin vivir aunque no alcanza.


SL, 02/01/17

lunes, 19 de diciembre de 2016

Estar

Resultado de imagen para lost eyesLas cantidades son infinitas
(tanto como puede llegar a serlo la soledad)
porque los verbos se vuelven intransigentes
y estar tiene significados tan ambiguos que se desarma
en cinco letras perdidas en la multitud que estorba.

“Estar” y no la suma de moléculas físicas ocupando espacio.
“Estar” como la compañía de un todo traducido en el que dos son uno
y no hace falta hablar para entender los modos.
“Estar” cuando el compromiso empaña la obligación
y el querer subordina al debo.
“Estar”, y el dilema arcaico de un “to be” no conjugado
¿esa es la cuestión no? dejar que el verbo subordine su pasado,
que aisle el futuro que no puede ser perfecto
y arrincone sus significados en el condicional de siempre,
donde nunca sabremos si existe.
Donde el verbo se hace verbo y no esencia,
donde el verbo se me queda en la semántica

y mi morfología se apaña en seguir simplemente siendo…

sábado, 17 de diciembre de 2016

Caminos

Resultado de imagen para lost eyesHay sendas que llevan a pisar en falso,
que dibujan espejismos en los que la soledad no existe
y que cuentan historias de rosados
que terminan siendo grises.
Hay pasos que se dan pero van en círculos,
en esos que arrinconan hasta el muere
a las torpes justificaciones de ser-estar-y volver a ser
(porque el número par no es compañía cuando desbordamos primos en la esencia)
Y lo sabemos.
Lo damos por sentado mientras los juegos
se sublevan a seguir sus propias reglas y perdemos
(los puntos extras que otorgan la cordura)
y los niveles de karma calculados
debiendo sumar de nuevo sin complejos
mientras nos perdonamos errores propios
y dibujamos caminos nuevos...
y seguimos pintando memorias de azules complejos.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Juegos

Sensaciones. Esas que desacomodan espacios
y mueven estanterías.
Y luego esas otras sensaciones,
las de ir pisando en falso,
las de caer en picada ―sin red―
cuando el todo no es bidireccional
y la comunicación se corta
quedando los porqués tan a la deriva
como el “yo” que se hilvana de palabras
y se queda huérfano de ganas.
Sensaciones, si…
semidichas en juegos de palabras
con la desventaja cierta
de no saber las trampas que se cierran
en la mesa de poker mal habida,
donde los músculos se tensan por peligro
y la mente se alborota de imprudencias
pero la verdad es sólo una:
en la partida final,
hoy todos pierden.

martes, 1 de septiembre de 2015

Mitades











Dimensiones con contenido extra
    (extra en caracteres extraños)
con la falta de simplicidad
que los vuelve renglones de signos infinitos
como infinito es el modo de convencer de los modos
    (y de las formas también)
pero los modismos se nutren
de esta entrópica manera de perderme,
de asimilar instantes en páginas moradas
que se tiñeron de la suma de rencores
y de quieros palpitantes,
SI,
mucho más allá del "extra",
del "pienso", del "con y el sin vos"
     (o era voz)
creo que callé el murmullo
escondiéndome en pronombres
y perdiendo el ritmo,
dejando que la entropía me ganara
     (el vos)
también los modos y las formas disidentes,
porque multipliqué verdades (que se guardan)
y guardé verdades (que dividen)
y el mundo me quedó en mitades que no siento.

miércoles, 17 de junio de 2015

Caminos mios

Maneras distintas de hacer
y decir las cosas
[parir ideas no es sólo el desafío de la puja]
es un poco más
es comerse las uñas a destiempo
es respirar el aire viciado que circula
es ser
y estar
y trasgredir los agujeros de gusano,
que se abren hambrientos de palabras
con el sólo objetivo de tragarse

las pocas que hoy resguardo en los bolsillos.

Peldaños

Cintas que se deshilan en tonalidades ocres
(con cambios repentinos a una escala de gris)
dentro del tiempo que me queda
y la pregunta incierta del cuando
más adentro del modo en que me pierdo
en ese espacio compartido (loco y locamente mio)
navegando en letras griegas sin sentido,
en alfas y omegas
/en estigmas/
en los bordes romos de un espacio
tal vez demasiado virtual (pero profano)
tal vez superpuesto a nuestras alas negras
las que caben a escondidas en la espalda tiesa
entre la histeria de verme de repente,
saturada de agujas blancas
mientras mi tiempo muere...
allá donde recuerdo se sube a la desidia
dispuesto a lanzarse al alcantarillado frio
en vez de subir las escaleras buscando los peldaños flojos

recostándome en el silencio de tu voz sensata.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Prefacio


Máscaras

by Rocío Anahí Barros




A mi propia máscara...



PREFACIO



Si las cosas hubieran pasado en este tiempo en que todo puede hacerse por teléfono celular creo que hubiera escrito un mensaje bastante creativo para terminar con ella, eso es tajante; pero esa no era la realidad de 1987 y “ese” fue el año en que todo comenzó. Ese fue el año en que se dibujó esa línea que separa mi actual yo del mundo que giraba vertiginoso empujando hacia abajo, hacia el sitio en que los colores se funden en una masa amorfa de gris… dicen que es bueno tocar fondo porque después de eso sólo puedes subir y mirando atrás creo ver los peldaños dibujados como líneas trabajadas de a una, con todo el esfuerzo de reconstruirse a uno mismo. Espero que me entiendan de la manera en la que Soledad me entendió (aunque todavía no sepan nada de ella)… o que vean con ojos críticos cuestiones que todavía caen en esa bolsa de parcialidades en las que sí o sí terminamos tomando partido. Igual, como sea, espero que esta historia no te sea indiferente y nos conozcas a Soledad y a mí… con todas nuestras luces y sombras… porque eso somos: un compendio de altibajos de luz y oscuridad donde sólo buscamos seguir construyendo peldaños y seguir subiendo.

jueves, 3 de julio de 2014

Temores


Ganas… significados inentendibles
de una ansiedad insana por el verbo hacer.
y nada más que un punto aparte luego,

donde quedan diagramadas las razones que no importan
con una camisa triste que dice: excusa
pero que hilvanando los temores y las tristezas de siempre
(esas que se graban a fuego por debajo de los huesos)
transparentes… invisibles…
opuestos al peso corpóreo de los miedos
que se alimenta del tiempo transcurrido
(cada vez más largo)
y del modo en que los peros se diluyen
volviendo a enmascarse en excusas inventadas
porque la verdad es otra:
es eso que impregna la memoria
y subraya verbos repetidos, HACER
HACER
HACER
HACIENDO
mientras la vida se me vuelve a quedar entre corchetes
esperando adjetivos

más allá de los mudos y sombríos.

lunes, 9 de junio de 2014

Aquí y de allá

Palabras que se repiten como hilvanadas en la nada
(porque nada dicen que no sepa)
(y nada sé de lo que dicen)
pero están…
apáticas de un yo aburrido entre papeles viejos,
rebelándose al eclipse de seguir andando
hacia el horizonte chato del más allá
(dicho a medias)
porque el estereotipo se funde en la línea abstracta
y perdí los sinónimos en el bolsillo roto
de aquel uniforme gris,
tan gris como el deseo dormido de seguir soñando
en palabras nuevas adheridas a un “aquí”.

miércoles, 9 de enero de 2013

CAPITULO 1: Nair


 El bien y el mal tienen muchos caminos… caminos inciertos, caminos dementes, caminos injustos y desequilibrados. Pero siguen siendo “el bien” y “el mal” aunque los límites de uno y otro a veces no estén muy bien definidos.
Esta es una historia de espionaje, donde no sabemos aún quienes son los que manejan realmente la verdad… todos somos parte de un complejo y enredado mundo de mentiras y de medias verdades donde ni siquiera está muy claro porque estamos de un lado de la causa o del otro.

Estamos en el año 2015 y al globalización ha borrado las fronteras después de la Gran Conferencia Mundial de Ginebra, donde se ha decido eliminar las nacionalidades y fomentar una economía mundial basada en el comercio con un único gobierno central que sólo reglamenta el tratado comercial. Los ejércitos y las fuerzas del orden y la seguridad han sido abolidas y dos bandos se han creado: La fuerza alfa que se halla liderada por antiguos policías e investigadores de distintas agencias internacionales como (la CIA y el FBI) y la fuerza Omega que se consolidó a través de la unión de famosos criminales y astutos ladrones.

Más allá de las normales referencias y luchas entre cada bando nadie sabe que cada uno ha incluido en sus filas espías adiestrados a la mejor usanza de la guerra fría.
Alrededor existe un grupo de individuos dedicados unica y exclusivamente a tratar de destruir las Organizaciónes Alfa y Omega. Estan fastidiados de que existan divisiónes entre la sociedad, que solo existan "dos" opciones, cada uno de sus integrantes tendra alguna "Habilidad" por la cual pertenece al Equipo Estigma. Llevan sus vidas tal cual persona en la posicion en la que se encuentren, pero siempre estan dispuestos a participar en el sabotaje de cualquier plan de cualquiera de estas organizaciones. No son un bando como tal, sino infiltrados entre Alfas u Omegas, Neutrales o Comerciantes, puede pertenecer al Equipo Estiga, para eso se necesitara una "prueba de lealtad".
Este es un tiempo de intrigas, de engaños y de verdades incompletas donde cada uno debe descubrir en realidad a qué bando pertenece y porqué está donde está.

* * *

CAPITULO 1




Nair


No me gustaba arrepentirme de mis decisiones, así que traté de borrar la duda de mi cabeza mientras dejaba que el agua me empapara el cuerpo en una ducha rápida. ¿qué se me había cruzado por la cabeza para “pedirle” que averiguara mi dirección en vez de dársela de una? ¿y si no venía?.... ¿y si ni siquiera le había interesado?...
Cerré el grifo enojada conmigo misma ¿y si no venía qué? ¿podía acaso estar tan neuróticamente ansiosa? Entré al vestidor mirando el guardarropa, dudando entre algo informal pero provocador y algo más distinguido pero demasiado serio preguntándome si me vería demasiado interesada en la cena y en que él realmente cumpliera con su visita hasta aquí.
Había despachado a la sirvienta a favor de mi ego… si me plantaban al menos nadie se enteraría, así que me concentré en vestirme decidida a esperar, un par de ojos celestes no se me salían de la cabeza y conocía mis caprichos como para darme por vencida así como así.
Opté por un straples bordó, de una tela fresca y con falda acampanada, ceñido hasta la cintura pero sin la dureza de un traje muy formal. Dejé el cabello suelto, recogiendo un par de mechones con horquillas y me di un toque claro de brillo labial. Revisé la sala y la mesa del comedor que había pedido que prepararan, chequeé el vino, las copas… el postre que todavía descansaba en la heladera y volví a mirar mi reloj… me ganaban los nervios y lo odiaba, con un par de llamadas podía traer de los pelos a quien quisiera pero no sería algo que ganara de verdad y no me veía mirando con las mismas ganas esa carita hermosa si algún gorila que consiguiera para traérmelo me la maltratara.
Reí sola, ocurrencias la mía… pensar en un par de sicarios por si el bombón me plantaba… ya se me estaba pegando mucho lo omega por lo que veía.
Seguro le habré parecido una ofrecida… ¿pero qué podía decirle? “Dios… te ví y me dieron ganas de partirte la cara de un beso”… no, no podía decirle eso ¿tendría que comprarle el auto como excusa entonces?... tal vez… algo de decencia tenía que guardar.
Traté de pensar en otra cosa, en los pendientes que tenía, en la compra que tenía que organizar en Egipto, en el regalo que ya tenía conmigo para Irina… pero oí mi propio suspiro de alivio cuando el timbre del portero eléctrico sonó.
Me dí el gusto de ver por la cámara como él se alisaba ese mechón de cabello que yo misma le quise acomodar cuando lo ví en la facultad y me mordí los labios pensando en que esa prometía ser una buena noche.
—Hola… mmm… muy puntual… pasa.
Elegante, risueño… desesperadamente sexy… y romántico… literalmente me derretí, y se me escapó un suspiro que él notó muy bien. Tomé la rosa de su mano y deslicé mis dedos entrelazándolos con los de él estirándolo para que pasara.
Lo llevé hasta la mesa sin decirle ni una palabra más, pero sin soltarlo, tenía mil escalofríos por el contacto con su piel y por primera vez en mucho tiempo me sentía de repente cohibida.
―¿Debería buscar alguna excusa para decirte que estaba ansiosa porque llegaras? Y que te encuentras terriblemente adorable?... o sería demasiado osado de mi parte?
Mandé la decencia al tacho de la basura, definitivamente… y lo miré descaradamente a los ojos paseando después la mirada por el ángulo delicado de su nariz, de sus pómulos, de su mentón… de cuello que se me escondía debajo de la corbata.
―Espero que lo que te preparé no te de mala impresión, no sabía que te gustaba asi que hice cordero… pero cualquier cosa el delivery de pizza llega en 15 minutos… no estás obligado a nada hoy.
Dejé la rosa al frente de mi plato y al revés de lo normal hice el papel del caballero. Retiré la silla, lo invité a sentarse, incluso acomodé la servilleta sobre sus piernas y le serví el vino tendiéndole la copa.
―En serio, gracias por venir… me gusta de una manera irracional que estés aquí.
Bajando la botella me dediqué a servir su plato mientras él hablaba de la casa paseando su mirada por el amplio espacio de la sala que quedaba a la par.
Algo risueña acompañé los lugares por donde sus ojos iban devorando parte del mobiliario, el decorado, los cuadros y esculturas que se distribuían en los espacios como extensiones de mí.
Terminaba de servir una salsa a rabiatta sobre sus papas asadas cuando oí que me llamaba y lo descubrí mirando la pintura irónica que Irina me había regalado con el logo alfa y el omega.
―¿Rara y paradójica no? ¿O le das alguna otra interpretación?... una amiga lo mandó a hacer... dice que me ayudará a ponerle un inicio y un final a las cosas.
Irina me había dicho eso en realidad, pero en el doble sentido de burlarnos de los alfas... en la imagen el logo estaba superpuesto con una omega mucho más remarcada.
Me senté en frente suyo esquivando seguir hablando del cuadro, como si hubiera tocado una parte prohibida de mi vida. Él cargó mi copa y me invitó a brindar, extendiendo su copa también hasta mí.
―¿Por una amistad especial?
Mi respiración se aceleró cuando él sonrió y me di perfecta cuenta de que por primera vez en mi vida mi autonomía se veía amenazada... pero por mí misma.
―Por supuesto. ―contestó alzando la copa y provocando que esta chocase contra la mía con delicadeza y el gesto aún sonriente. Tratando de evitar que lo notara dejó caer unas gotas sobre el traje.
―Ahí va... qué torpe soy... me he manchado un poco el traje... ¿podrías indicarme dónde está el aseo? Tengo que limpiarme esto antes de que se quede ahí de por vida... ―murmuré intentando mantener la compostura
Sus facciones cambiaron… el gesto sonriente se torció a preocupado, estudiando el cuadro… incluso cuando me siguió para volver a sentarse, a pesar de volver a su sonrisa trasparente y el bailoteo en la mirada.
Bebió y no me quedó más que hacer una mueca amarga al verlo derramar el vino color rubí manchando su camisa y pidiendo permiso para ir a limpiarse.
Mi propia mirada cambió y me levanté cortándole el paso.
―No… lo siento, no irás al tocador… eso ha sido muy obvio… muy Sr. y Sra. Smith ¿no les enseñan a ustedes a ser un poco más disimulados para algunas cosas?
Él sabía a que precisamente me refería cuando decía “ustedes”.
―Mirá… no me gusta dar demasiadas vueltas con las cosas, y menos si es que de alguna manera cierto secretillo se ha filtrado. Te invité a mi casa, cociné para ti… he intentado ponerme presentable… y todo porque me he perdido en la transparencia de tus ojos celestes y en la sonrisa endiabladamente sexy que tienes.
Tomé un trozo de su comida y me lo llevé a la boca, tome su copa de vino a medio vaciar y me la bebí.
―El truco de la comida envenenada no es mi estilo y podría sacarme el vestido para que vieras que no guardo un arma pero ya déjalo ahí, no era mi intención ni secuestrarte, ni seguirte ni nada “niño bueno”… simplemente me gustaste más de la cuenta… lamentablemente.
Levanté su plato y el mío y volví a cargar todo en la fuente, dándole la espalda. Él seguía allí sin reaccionar, confundido tal vez por mi “SI, SOY OMEGA” dicho sin ningún remordimiento.
―¿Piensas registrar la casa? ¿piensas llevarme con los tuyos esposada? ¿ o simplemente te irás?―pregunté mientras ponía la rosa roja en un pequeño florero guardando la comida en el refrigerador y me encaminaba hacia la puerta para abrirle y dejarlo salir.
―Palabra de honor que no te dispararé por la espalda… esa no es mi especialidad…
Sonaba irónica y algo dolida, era verdad que me había perdido en sus ojos... me preguntaba porque era tan difícil dejar su “lado bueno” por un rato.
La frustración debía estar saliéndome por los poros porque él actuó con condescendencia… siguiéndome a paso sosegado mientras le abría la puerta principal con un gesto de querer dejar estampada la marca de mi zapato en su trasero de pura rabia. Mi discursito irónico era mi manera de hacerle entender que precisamente “negocios eran negocios”… pero que “química era química” también.
Titubeé al ver que ahogó una sonrisa mordiéndose el labio ¿se estaba burlando de mí acaso? Puse los brazos como jarra en mi cintura pensando en mil palabras para decirle… “engreído pendenciero maleducado” y de repente empezó a hablar, lo escuché con las facciones todavía tensas, interpretando sus significados ambiguos palabra por palabra para cerciorarme que significaban para él, exactamente lo mismo que para mí.
Empujó la puerta hasta que el cerrojo hizo el típico ruido de “ok… ya me cerré gente” y como si lo hubiera hecho mil veces me tomó de la cintura en un movimiento diestro, insinuante… tierno también… y mis brazos ofuscados languidecieron al lado de mi cuerpo cuando él me besó con una mezcla de ternura y pasión que dejó una marca invisible sobre mis labios.
Resultó grato saber que alguien podía besarme así… “es hora de dejar de perder números de teléfono Nair”, le dije a mi mente olvidadiza que tenía las agendas y los contactos electrónicos de adorno porque siempre olvidaba anotar las cosas importantes… este era definitivamente “el” contacto.
Riesgo… una relación prohibida… opuestos… esto prometía gustarme de manera escandalosa ¿había algo más emocionante que el gusto ácido de lo prohibido?... no, definitivamente nada se comparaba a esa cortina invisible que tapaba a los puntos escondidos… y él en definitiva tenía razón ¿Por qué alguien debía de saberlo? Al fin y al cabo éramos dos personas de un mundo libre que se cruzaron en una de sus vueltas y que sólo estaban frente a frente ahí, buscando conocerse… ¿Qué eran dos letras del alfabeto griego al lado de la magia de descubrir los secretos “no laborales” uno del otro?
Separó sus labios de los míos y me soltó, tal vez esperando una confirmación sobre sus últimas palabras, o algo que sellara un pacto secreto entre ambos para una amnesia completa de los últimos minutos. Así que le sonreí y le dije de forma teatral:
―Haré un trato contigo… “alfa”… resulta que mi lado omega conoce ciertas tácticas que dejan sin oxigeno al cerebro haciendo que toda la memoria reciente se borre… sólo debes dejarme sin respirar un minuto y todo estará solucionado… olvidaré que rechazaste mi comida… olvidaré que rechazaste mi vino más añejo… olvidaré que estuviste casi a punto de marcharte… olvidaré incluso que tienes como estigma esa letrita tan molesta que suena a comida diet de camello… no sé… se me ocurre algo así como un beso tan intenso como el de hace un rato o algo así que me mantenga un minuto fuera del aire. ―Lo miré sería, ahogando mi risa― Prometo soportar estoicamente… palabra de honor.
Cerré los ojos, levanté la barbilla y puse los labios en una mueca de beso infantil, aunque riendo me escapé de sus brazos antes de que pudiera hacerlo.
―Aunque pensándolo bien no lo quiero olvidar… me gusta más saber que entras en la categoría de “se mira y no se toca” aunque te anticipo que es costumbre mía nunca seguir mucho las reglas.